D.2. PATOLOGÍA DE UN PAVIMENTO DE MADERA

1.- ANTECEDENTES:

En este caso, se recoge la patología que presentaba un pavimento de madera formado por una tarima flotante colocado en un Local Comercial, consistente en la apertura de las juntas entre tablillas.

Los trabajos realizados para diagnosticar las causas de la patología consistieron en:

  • Una inspección visual del estado del pavimento en el local de referencia.
  • Medición de apertura de juntas.
  • Medición de las condiciones de humedad relativa del aire en el local durante su funcionamiento.
  • Establecimiento de las conclusiones derivadas de las mismas en relación con el origen de la patología.

Como documentos de referencia cobró especial relevancia a la hora de establecer las conclusiones la Norma UNE 56810:2004: Suelos de madera. Colocación. Especificaciones.

2.- DESCRIPCIÓN DEL PAVIMENTO:

El pavimento consistía en un entarimado de madera maciza de roble, envejecida al ácido, teñida y encerada, procedente de Bélgica, y una vez montado tratada con aceite.

Las tablillas de madera tenían unas dimensiones de 54 x 9 cm, y un espesor aproximado de 15 mm, y se unían mediante machihembrado, siendo la disposición es en espina de pez.

La colocación de la tarima era flotante, directamente sobre la solera de nivelación.

El local había sufrido filtraciones de agua, a través de un hueco en la cubierta en varias ocasiones, tanto antes como después de la colocación de la tarima, afectando a la zona inmediatamente inferior, pero ya estaban reparadas las goteras.

3.- INSPECCIÓN DEL PAVIMENTO:

En la inspección realizada se observó lo siguiente:

  • Ya no se producían filtraciones de agua por el hueco en el techo del local pues el defecto de estanquidad de la cubierta había sido subsanado.
  • No se observaban hinchamientos de la madera, por haber absorbido humedades de dichas filtraciones de agua.
  • Los defectos visibles consistían en la apertura de las juntas en las testas de las tablillas, que se reproducían en diversas zonas del local: frente a la entrada, en la zona central, lateral derecho y fondo (fotografías 1, 2, 3 y 4).

Se tomaron medidas de la anchura de las juntas abiertas en diferentes puntos, obteniéndose como resultados que, existían valores individuales del orden de 1 a 6,5 mm de espesor que superaban la anchura máxima de 3 mm, y una anchura media de juntas del orden de 3 mm que superaban los valores límites medios de 1,8 mm (2% del ancho de la pieza) admitidos en el apartado 13.3 de la Norma UNE 56810:2005.

Fotografía 1: Aspecto del pavimento.

Fotografía 1: Aspecto del pavimento.

Fotografía 2: Detalle de juntas abiertas.

Fotografía 2: Detalle de juntas abiertas.

Fotografía 3: Aspecto del pavimento.

Fotografía 3: Aspecto del pavimento.

Fotografía nº 5: Detalles de juntas abiertas.

Fotografía nº 4: Detalles de juntas abiertas.

  • Dichas juntas dejaban ver a través de ellas la solera de nivelación inferior, no apreciándose la colocación de capa separadora; cuya disposición hubiera sido necesaria, de acuerdo con las especificaciones de colocación de la Norma UNE 56810:2004 (apartado 8.2), ya que habría facilitado los movimientos relativos entre el pavimento y soporte del mismo, pudiendo haber minimizado los efectos y ser, por tanto, menos apreciables las juntas abiertas.
  • A tenor de las dimensiones del local, con una de ellas superior a los 8 m, hubiera sido deseable la disposición de una junta de expansión intermedia, conforme al apartado 8.2.2 de la citada Norma UNE, que hubiera contribuido en ese mismo sentido.
  • Tampoco se observó que se hubieran encolado las lamas entre sí en todo su perímetro (testas y cantos), tal como lo establece en el apartado 8.2.7 la Norma UNE 56810:2004. Lo cual hubiese contribuido a unos movimientos más uniformes por cambios dimensionales de la madera.
  • Además se observó cierto abarquillamiento de las tablillas que componían la tarima, en forma de ligera concavidad en algunas piezas.

Tanto este efecto (abarquillamiento cóncavo) como el anterior (apertura excesiva de juntas) indicaban una merma en las dimensiones del material y por tanto una cesión de humedad de la madera al ambiente.

  • No se apreciaron otros defectos como cejas significativas entre piezas o tablillas adyacentes.

4.- MEDIDAS DE HUMEDAD RELATIVA AMBIENTAL DEL LOCAL:

A fin de comprobar las condiciones ambientales de humedad se procedió a medir la humedad relativa del aire en varios puntos del local con resultados entre 29,8 % y 31,3 %, y una media del 30,6 %:

Siendo de destacar que la humedad relativa del aire en el local era inferior a la mínima recomendada (35%) por la Norma UNE 56810:2005 (apartado 13.1) para las zonas del interior peninsular.

Este estado de baja humedad relativa del aire en el local es lo que pudo provocar una pérdida excesiva de humedad del pavimento por cesión de la misma al ambiente y ocasionar los defectos observados en cuanto a la apertura de juntas entre tablas y abarquillamiento de estas.

De una forma orientativa, para una variación máxima de longitud de 6,5 mm, y una longitud de la tablilla del orden de 55 cm, dicha pérdida de humedad puede estimarse de la siguiente manera:

Variación dimensional unitaria, V= 6,5 / 550 = 0,01182.

Coeficiente medio de variación unitaria del roble: 0,0023.

Pérdida de humedad de la madera: ∆H = 0,01182 / 0,0023 = 5,14 %.

No se dispuso de datos acerca de los diversos parámetros que debieron controlarse en el momento de la colocación de la tarima como son: la humedad del soporte, la humedad de la madera, la temperatura y humedad ambiental.

5.- CONCLUSIONES.

  • Siendo la madera un material higroscópico ,que aumenta o disminuye su volumen en función de su intercambio de humedad con el ambiente o elementos en contacto, no se observaron defectos del      pavimento por hinchamientos de la madera debido a aportes de humedad, aunque pudieron haber estado presentes en momentos anteriores.
  • Si se observaron ligeros abarquillamientos, y principalmente una patología por la apertura de juntas en las testas de las tablillas en diversas localizaciones, indicando ambos síntomas una merma en las dimensiones del material por pérdida de humedad de la madera, superiores a los límites establecidos en la Norma UNE 56810:2005 tanto para la anchura media de juntas como para sus medidas individuales.
  • El origen de esta patología se estableció, según las medidas de humedad tomadas, en una humedad relativa del aire del local excesivamente baja (30,6 % de media); teniendo en cuenta el límite inferior (35 %) recogido por la Norma UNE 56810:2005 (apartado 13.1) como recomendable para las zonas del interior peninsular. Este estado de baja humedad relativa del aire en el local es lo que pudo  provocar una pérdida excesiva de humedad del pavimento por cesión al ambiente y ocasionar dichas mermas dimensionales, y como consecuencia la lógica apertura de juntas entre tablas y abarquillamiento de estas. Constituyendo un defecto de mantenimiento.
  • El no haber respetado las disposiciones constructivas especificadas en la citada Norma (UNE 56810:2005) para tarima flotante, como son la no disposición de capa separadora entre pavimento y soporte, ausencia de junta de expansión intermedia y la falta de encolado perimetral entre tablas, que hubieran facilitado su movimiento relativo con el soporte y minimizado la amplitud de las juntas abiertas, puede haber determinado su tamaño y concentración. Constituyendo estos defectos de ejecución y/o del Proyecto de acondicionamiento del local si no hubieran estados contemplados en este.
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